domingo, 3 de julio de 2011

Seminario Kant: la filosofía crítica

Sesión 4
Seminario Kant: la filosofía crítica /Jueves 2 de Junio
Epistemología

·         Estructura de la Crítica de la razón pura
KrV (Kritik der reinen Vernunft)



Doctrina Trascendental de los Elementos                 Doctrina Trascendental del Método





 Estética    Sensibilidad               Analítica        Entendimiento
                                                                                                          Dialéctica      Razón





 Intuiciones
(Espacio y Tiempo)                                                                         Metafísica Trascendente
                                                           Conceptos y principios                          Ideas
                                                       (Sustancia, Causalidad, etc)           (Alma, libertad, Dios)


Metafísica de la Experiencia
      Conocimiento Posible


Introducción                                                 […] Antes de Kant nosotros estábamos en  el tiempo; ahora el tiempo está en nosotros, [….] Schopenhauer, Arthur, “Crítica de la filosofía kantiana”

De acuerdo con Arthur Schopenhauer (DWWV I, §2) el hecho de descubrir que el tiempo y el espacio son formas a priori que se hallan en nuestra consciencia es un mérito capital y enorme de Kant que ya le hubiese asegurado una fama infinita. Siendo la parte más breve de toda la KrV (apenas 20 págs.) se coloca como uno de los pilares que sostienen todo el edificio filosófico de Kant.
El hecho es que a la vez plantea ya ciertos enigmas y problemáticas desde su comienzo al afirmar que […] el objeto no es dado […] (A19/B33) para que podamos percibirlo. Debemos, para poder comprender la importancia del término trascendental, capital en la filosofía kantiana, tratar de esbozar la definición que Kant dio en la introducción:

[…] Llamo trascendental a todo conocimiento que se ocupa, no tanto de los objetos, cuanto de  nuestro modo de conocerlos, en cuanto que tal modo ha de ser posible a priori. Un sistema de semejantes conceptos se llamaría  filosofía trascendental […] [A11-12- B 25]

La reflexión que Kant realiza a lo largo de la KrV se trata de una reflexión trascendental, es decir, no investigará los “objetos” sino las condiciones bajo las que es posible  el conocimiento de aquellos. Como Descartes, en un sentido, la búsqueda será interior, es decir, tratar de ahondar en el sujeto para ver si hay algo en él que haga posible éste. Se ha definido este proyecto filosófico de Kant de distintas formas:

·         Trata de ver ¿Qué y cuánto pueden conocer el entendimiento y la razón humana con independencia de toda experiencia? [AXVII]
·         Ver si podemos poner a la metafísica por el “camino seguro de la ciencia” [ BX-BXVII]
·         Tratar de demostrar “¿Cómo son posibles los juicios sintéticos a priori?” [ B19-24]

La primera trata de cuestionar si un conocimiento metafísico es posible, no tanto como simple inclinación natural de la razón humana, lo que nos lleva a la segunda cuestión, que es la de tratar de implementar el método de las ciencias naturales a la metafísica y ver cuál es el resultado. Y la tercera, que aparece en la “Introducción” que puede interpretarse así; ¿cómo son posibles las ciencias? De esta puede darse otra que es la de una “fundamentación de la ciencia”. A estas tres interpretaciones podemos agregar que hay un “proyecto ontológico” en Kant, y claro no en el sentido clásico de Aristóteles de una Ontología.
La Estética Trascendental
            Kant no toma Estética (al menos en la KrV) en un sentido artístico. Para él, proviene del griego aisthesis que significa “sensibilidad”, o “percepción” (sensitiva). Es en este sentido que debe entenderse la palabra en la epistemología de Kant. Con el concepto anterior de “Trascendental” podemos tratar de esbozar una definición: la Estética Trascendental es la parte de la filosofía crítica que trata de aislar los elementos a priori de la sensibilidad, es decir, de nuestra percepción de los objetos. Otra forma de decir esto: ¿Qué elementos en mí me permiten percibir objetos?
[…]Sean cuales sean el modo o los medios que un conocimiento se refiera a objetos, la intuición es el modo por medio del cual el conocimiento se refiere inmediatamente a dichos objetos y es aquello a que apunta dodo pensamiento en cuanto medio. Tal intuición únicamente tiene lugar en la medida en que el objeto no es dado. […] La capacidad (receptividad) de recibir representaciones, al ser afectados por objetos, se llama Sensibilidad. Los objetos nos vienen, pues, dados, mediante la sensibilidad y ella es la única que nos suministra intuiciones. Por medio del entendimiento, los objetos son, en cambio, pensados y de él proceden los conceptos. Pero en definitiva, todo pensar tiene que hacer referencia, directa o indirectamente [mediante ciertas características], a intuiciones y, por consiguiente (entre humanos), a la sensibilidad, ya que ningún objeto se nos puede dar de otra forma.
El efecto que produce sobre la capacidad de representación un objeto por el que somos afectados se llama sensación. La intuición que se refiere al objeto por medio de una sensación es calificada de empírica. El objeto indeterminado de una intuición empírica recibe el nombre de fenómeno. Lo que, dentro del fenómeno, corresponde a la sensación, lo llamo materia del mismo. Llamo, en cambio, forma del fenómeno aquello que hace que lo diverso pueda ser ordenado en ciertas relaciones. Las sensaciones sólo pueden ser ordenadas y dispuestas en cierta forma en algo que no puede ser, a su vez, sensación. Por ello, la materia de todo fenómeno nos viene dad únicamente a posteriori. Por el contrario, la forma del fenómeno debe estar completamente a priori dispuesta para el conjunto de las sensaciones en el psiquismo y debe, por ello mismo, ser susceptible de una consideración independiente de toda sensación. […] [KrV, A19 /B 33]
La consideración de la que habla la define más adelante como la “ciencia de todos los
principios de la sensibilidad a priori” y esto es la Estética Trascendental. Se trata de un
proceso reflexivo (Kant dice aislamiento A22-B 36):

[…] apartar de la representación de un cuerpo lo que el entendimiento piensa de él – sustancia,
fuerza, divisibilidad, etc. – y apartar igualmente lo que en dicha representación pertenece a la
sensación –impenetrabilidad, dureza, color, etc.- me queda todavía algo de esa intuición
empírica, a saber, la extensión y la figura.  Ambas pertenecen a la intuición pura, incluso
prescindiendo del objeto real de los sentidos o de la sensación. […] [A 20-B 35]

Esta “representación” en la que no se encuentra nada perteneciente a la sensación es
lo que Kant llama pura, y de ellas dice que se hallan a priori en el psiquismo. Estos
elementos  son los únicos que puede suministrar la sensibilidad a priori. Hay que hacer
dos distinciones importantes al separar de la sensiblidad:
·         Todo lo que en ella piensa el entendimiento mediante sus conceptos, a fin  de
quedarse sólo con la “intuición empírica”, luego: (A22- B36)
·         Eliminar de ésta todo lo que pertenece a la sensación, para quedarse sólo con la “intuición pura” y con la mera forma de los fenómenos. (A22- B 36)
Antes de comenzar con la “Exposición metafísica del espacio”, Kant aclara ciertas cosas que son importantes:

            Sentido externo  =  Por medio de él nos representamos objetos como exteriores
            (forma :espacio)     a nosotros y como estando todos en un espacio.

Sentido interno = Por medio del cual el psiquismo se intuye a sí mismo o su 
            (forma: tiempo)  estado interno. (no suministra intuición alguna del alma)
El tiempo no puede ser intuido como algo exterior, ni tampoco el espacio como algo en nosotros. (A23- B 37)

Espacio

Exposición metafísica

1.    El espacio no es un concepto empírico  derivado de la experiencia externa. Es una suposición necesaria  para poder observar (intuir) cualquier cosa. Puedo observar  que una cosa está siempre en algún lugar particular, o más correctamente, que toda cosa ha de encontrarse en algún lugar, cualquiera que sea. Ello es una verdad universalmente válida y necesaria (es decir, a priori). El espacio no es, ni deja de ser, un lugar, más bien, es la condición imprescindible donde las cosas han de encontrarse.
2.    El espacio es una necesaria representación a priori  que sirve de base a toda las intuiciones externas. Jamás podemos representarnos la falta de espacio, aunque sí podemos pensar que no haya objetos en él. El espacio es:
a.    Condición de posibilidad de los fenómenos.
b.    Una determinación no dependiente de ellos.
c.    Una representación a priori en la que se basan necesariamente los fenómenos externos.
            En consecuencia, tal representación no puede tomarse, mediante al experiencia, sino que esa misma experiencia externa presupone o es posible gracias a dicha intuición pura.
3.    El espacio no es un concepto discursivo, sino una intuición pura. Sólo podemos hablar de un espacio único. Cuando se habla de muchos espacios, no se entienden por tales sino partes del mismo espacio único y lo presuponen. Se puede hacer una mesa componiendo las patas y el tablero, pero no se puede construir el espacio amontonando diferentes porciones de espacio encima de otras, o colocándolas unas junto a otras. Esto es imposible a priori, porque las condiciones de colocarlas ‘unas encima de otras’ o ponerlas ‘unas junto a otras’ presuponen ya el espacio; estas expresiones ya son en sí ‘espaciales’.

Exposición Trascendental
1.    El Espacio, como intuición pura, hace posible la geometría como una Ciencia, pues permite formular “juicios sintéticos a priori”, tales como: “ el espacio sólo tiene tres dimensiones”.

Tiempo
La Exposición metafísica del tiempo es muy parecida a la del Espacio.
1.    El tiempo no es un concepto empírico extraído de alguna experiencia. No puedo experimentar nada sin presuponer el tiempo. Observo que dos cosas ocurren simultáneamente o que una sucede a la otra. (sucesión y simultaneidad). Pero yo no podría hacer tal observación si no tuviera ya la idea del tiempo. Hablamos de medir el tiempo, pero eso no debería llevarnos a suponer que el tiempo es un “proceso empírico”. Pues no existe ningún proceso de tiempo. Hay innumerables procesos – biológicos, fisiológicos, químicos, etc.– pero entre ellos no hay ninguno que se llame proceso de tiempo. Es una proposición universalmente válida y necesariamente verdadera que todo evento y proceso ocurra en un momento dado en el tiempo, y que todo proceso dure un cierto tiempo, pero el tiempo mismo no ocurre en un cierto punto en el tiempo ni dura por si un cierto tiempo.
2.    El tiempo es una condición necesaria. Uno no puede imaginarse un mundo que no esté en el tiempo, es decir, un mundo donde nada suceda ni antes, ni al mismo tiempo, ni después de otra cosa. Uno puede, según Kant, imaginar fácilmente un tiempo en donde no sucede nada, pero no algo que sucede “fuera” del tiempo.
3.    El tiempo posee una sola dimensión. No está constituido por la suma de unidades temporales, ya que sumar unidades de tiempo significaría que una unidad de tiempo sigue después de otra, pero en el ‘sigue después’ se presupone ya el tiempo.
4.    El concepto de cambio, y con él el de movimiento sólo es posible gracias a la intuición del tiempo y a través de ella, igualmente. Sólo en el tiempo, pueden hallarse conexiones entre predicados contrarios sobre una misma cosa.

No hay comentarios:

Publicar un comentario